Aprender, imaginar y avanzar más allá de los límites. Un proceso pensado para cuidar a la familia y al niño desde el primer momento.

En Angiru, cada inscripción comienza con un encuentro, no con un formulario. Porque antes que nada, queremos conocernos.
Nos comunicamos con la familia y coordinamos una visita.
Conocemos el espacio, la propuesta y el niño puede explorar libremente.
El niño vive una jornada en Angiru.
Sin presiones, para sentir si este lugar es para él.
Conversamos con la familia y definimos juntos la inscripción.
Buscamos que todos se sientan seguros y felices.